Los depósitos a plazo consisten en la entrega de una cantidad de dinero durante un tiempo determinado, el que es acordado previamente entre el asociado y cooperativa. Los intereses se pagan periódicamente mientras dure la operación; dichos intereses se liquidan en una cuenta corriente o libreta de ahorro que el asociado deberá tener abierta en la cooperativa al momento de la apertura del depósito.